Existe una tendencia generalizada y cada vez con más adeptos que consiste en cuidar la alimentación para estar lo más saludables posible y, en definitiva, ¡más felices!

Es en este contexto donde la dieta mediterránea (reconocida como Patrimonio Cultural Inmaterial de la Humanidad por la UNESCO) con sus numerosas recetas, sus formas de cocinar y el uso de los productos típicos de nuestra tierra juega un papel clave para llevar un estilo de vida sano y equilibrado.

El jamón ibérico de bellota es el embutido más saludable y con menos grasas saturadas que existe.

Todo pasa por la MODERACIÓN y no por la prohibición. Por comer la cantidad acorde con las calorías que se gastan y no empacharse, sino saborearlo y aprovechar su poder saciante y nutritivo.

Y que el jamón no engorda tanto como mucha gente piensa es algo que está demostrado por investigaciones realizadas por la Unidad de Endotelio y Medicina Cardiometabólica del Hospital Ramón y Cajal.

La mala fama de la buena grasa

La base de esta controversia parte de una creencia popular y errónea que apunta que si el jamón ibérico engorda es por la grasa.

De hecho, lo de retirar la grasa lo hemos visto miles y miles de veces, y no deja de ser una equivocación total: el ‘tocino’ es el artífice del sabor inigualable de un pata negra y una de las partes más nutritivas.

Más del 50% de esta grasa son grasas insaturadas, principalmente ácido oleico. Y los ácidos grasos monoinsaturados son muy superiores en el cerdo que en otras carnes, y más cuando ha sido alimentado de bellota.

El jamón ibérico es una carne baja en calorías con un contenido en grasa de aproximadamente el 15%.

Además, hay otro elemento que se asocia malamente con el jamón y es el colesterol alto. Pero ante esto tenemos que informar de que el ácido oleico eleva la producción del colesterol HDL (el bueno) y disminuye el LDL (el malo), así que va de cine para mantener los niveles de colesterol adecuados y prevenir las enfermedades cardiovasculares.

¿Moraleja? ¡Que nunca es bueno abusar de nada! El jamón ibérico, comiéndolo razonadamente, no engorda, mejora la presión arterial, no afecta al colesterol ¡y nos ayuda a vivir más y mejor!

Fuente información:

https://cerdoh.com/ibericos-de-bellota/el-jamon-iberico-engorda-y-otros-mitos-falsos/